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El polémico descenso por el que acusaron a un árbitro de “payaso”

septiembre 15 de 2020

Felipe Valderrama - @ValderramaFeli

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Portada Alejandro Gallego Pasto Descenso Cartagena 01

Alejandro Gallego / Radio Santafe

 

Los jugadores son los que constantemente son señalados de “piscineros”, exagerados y de fingir faltas. Sin embargo, alguna vez fue un asistente arbitral el que estuvo en medio de la polémica por recibir una agresión que terminó con una controvertida decisión. La cuestión llegó a tal punto que en una ciudad lo declararon persona no grata.

 

Por: Felipe Valderrama - @ValderramaFeli

 

Domingo 25 de octubre de 2009 y hasta los 92 minutos el Deportivo Pasto le ganaba 1 – 0 al Real Cartagenta en el Estadio Departamental Libertad. Emerson Chamorro, del equipo visitante, se disponía a cobrar un tiro de esquina y al igual que los minutos anteriores recibió una catarata de objetos mientras los policías ponían sus escudos para protegerlo. Uno de los proyectiles impactó en la cabeza del asistente arbitral Alejandro Gallego quien cayó al suelo, dio un par de vueltas y quedó unos 4 metros dentro del campo de juego. Óscar Julián Ruiz corrió a ver que pasaba y cuando estaba a un metro de distancia pitó y con sus brazos hizo gestos de que no continuaba el partido. No pasaron ni 10 segundos entre la agresión y la decisión arbitral.

 

La protesta vino por parte de un jugador del Real Cartagena al considerar que los perjudicaba porque faltaba un tiro de esquina y podrían empatar. Apenas quedaban 30 segundos de resposición para finalizar el partido. Los hombres de la Cruz Roja llevaron a Gallego al camerino en una camilla y en general los medios de comunicación dijeron que Pasto había ganado 1 – 0. El partido era de vital importancia, con esa victoria los nariñenses le sacaban 5 puntos de diferencia en la tabla del descenso al Pereira y al propio Real Cartagena que eran últimos. Solo restaban 3 juegos, pero en la noche de ese domingo todo cambió.

 

En el informe el árbitro escribió que suspendió el partido, lo cual significaba en el reglamento que después se podía continuar. La nueva regla de la International Board  en esos casos hablaba de desistir de continuar el juego cuando no se daban las garantías y eso no lo expresó claramente Óscar Julián. Era una cuestión técnica, pero muy importante en el aspecto legal. Rodrigo Rendón, presidente del Real Cartagena, se refirió al Artículo 83 de la Dimayor que contemplaba la falta de garantías por lo cual se multaba al equipo local y perdía los puntos. Eso era lo que iban a pedir y la opinión pública, que en general estaba “mamada” de los hinchas violentos, aprobaba esto.

 

“Los médicos de Pasto y Cartagena dictaminaron que tenían que trasladarme al Hospital Departamental. Estuve consciente pero con los ojos borrosos, dolor de cabeza y perdí el equilibrio. El golpe fue en la parte de atrás de la cabeza. No fue una bolsa de agua, fue duro el impacto”, le dijo Alejandro Gallego a Caracol Radio. La primera discusión se dio por ¿qué golpeó al asistente? Unos hablaban de una botella, otros de una bolsa de agua y también de unas bolsas de panela que regalaron ese día. Lo segundo fueron las palabras del médico del Pasto, si es cierto lo revisó junto a su colega del Real Cartagena en el camerino, eso fue 10 minutos después del golpe.

 

Al médico se le hacía extraño que el propio Óscar Julián dejara pasar tantos minutos para dejarlos entrar si era una emergencia, dijo que entorpecieron su labor y que cuando ingresaron el agredido no estaba acostado sino hablando por celular. Otro detalle que llamó le llamó la atención a la gente de Pasto fue que Gallego supuestamente ya tenía comprados los pasajes por tierra y la maleta lista desde antes del partido, es decir, no iba a pasar la noche en la ciudad y a tomar el avión al día siguiente. De otro lado, los críticos argumentaban que no era necesario que “mataran” al árbitro para que se tomara un decisión drástica para acabar con los violentos.

 

Lo cierto es que Alejandro Gallego no sufrió una lesión grave. “Yo no soy médico y solo sé que mi compañero fue objeto de una agresión. No sé si le dio 'pasito' o si quedó mal. Que tal que yo hubiera reanudado el partido y hubiera pasado algo grave. Era la responsabilidad moral frente a mi compañero. Los valores del país están invertidos y pues ese tipo de situaciones lo dejan a uno perplejo y desinflado. Ahora yo soy el malo de la película”, expresó Óscar Julián Ruiz. El 28 de octubre la Comisión Disciplinaria de la Dimayor multó al Deportivo Pasto con $4.969.000 y la pérdida de los puntos. Jorge Luis Bernal, técnico “volcánico”, recordó que en partidos pasados los habían perjudicado y que: “Al lado del juez de línea sólo había bolsas con agua y jugo. Se prestaron todas las garantías del caso. Otra cosa muy distinta es que no se pueden traer 17.000 policías al estadio”.

 

Alejandro Gallego Pasto Descenso Cartagena 02

Foto: Futbolred

 

“Recibo con tranquilidad la noticia, pero demostraremos con pruebas contundentes que lo que hizo el juez de línea número dos es una payasada y así lo daremos a conocer a todo Colombia, como una sorpresa las pruebas que disponemos”, declaró Iván Erazo, presidente del Pasto. El otro perjudicado con la decisión era el Deportivo Pereira al darle los 3 puntos al Real Cartagena y ocurrió algo insólito. El 29 de octubre el Concejo de la capital risaraldense declaró persona no grata a Oscar Julián Ruiz y Alejandro Gallego con una votación de 10 a 7. La notificación llegó a la Comisión Arbitral, pero luego se retractaron y Rubén Darío Orozco, concejal del Partido Verde que hizo la propuesta, habló con el propio Óscar Julián por teléfono para aclarar las cosas. Llegó tan lejos la cosa que los árbitros amenazaron con no dirigir ningún partido en Pereira.

 

La prueba reina que presentó el Deportivo Pasto en su apelación fue un video del circuito interno de la policía donde supuestamente se evidenciaba que no hubo agresión. También adjuntaron certificados de la Defensa Civil, Policía, Cruz Roja y el Hospital Universitario Departamental donde constataban que el árbitro no sufrió lesiones. El 4 de noviembre la Dimayor se ratificó y el presidente del Pasto sentenció: “Esta es una afrenta contra todo el pueblo nariñense. No se percibe que haya absoluta imparcialidad. Si proporcionamos toda la seguridad del caso, según el reglamento, la sanción debería ser para la plaza no para el equipo. Este jueves me reuniré con la junta directiva y analizaremos el posible retiro del equipo del torneo”.

 

Todo se quedó en amenazas y el 8 de noviembre, con un estadio a puerta cerrada, el Pasto perdió con Santa Fe y descendió luego de 11 temporadas en la Primera División. Ese día hubo disturbios alrededor del estadio y algunos periodistas pedían más autocrítica del equipo ya que ese era el resultado de 3 años malos y no solo de un partido. La revancha podía estar en la final de la Copa Colombia ante el propio Santa Fe y los nariñenses perdieron en El Campín desde el punto penal. Un fin de año muy triste para Pasto que descendió directamente, el Real Cartagena se salvó y el Pereira se quedó en la A al vencer al Bucaramanga en la Promoción. Noticias RCN entrevistó a un niño luego de la final y medio de las lágrimas dijo: “Le robaron al Pasto…en Dimayor siempre le tiran y por eso lo quiere mandar derechito a la B”.

 

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