El Cinco Cero

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Una “locura” mundialista

mayo 08 de 2018

Pablo Montoya - @pablomonpar

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Sebastian Abreu Uruguay Ghana 2010

Foto: Marca

 

Sebastián Abreu es uno de los grandes delanteros que ha visto el fútbol uruguayo. Su talento frente al gol, pero sobre todo sus locuras, lo llevaron a ser uno de los delanteros más cotizados en el continente sudamericano. Abreu era conocido por su manera de cobrar los penales decisivos, pues normalmente decidía patearlos al estilo Panenka.

 

Por: Pablo Montoya - @pablomonpar

 

El 1 de julio de 2010, Uruguay realizó su último entrenamiento antes del encuentro por los cuartos de final de la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010. El técnico, Oscar Tabárez, sabía que los penales estaban a la orden del día por lo que puso a sus jugadores a patear 3 tiros al finalizar el entrenamiento.

 

El ‘Loco’ pateó el primero y lo mandó por fuera, el segundo lo atajó Fernando Muslera y en el tercero practicó su locura, picando la pelota. Sin embargo, este tiro se fue por arriba. Abreu sabía que al otro día podía enfrentarse a esta situación, pero por su orgullo hizo un llamado de tranquilidad a sus compañeros diciendo que ese partido lo ganaban “con la firma de la casa”

 

El 2 de julio Uruguay y Ghana se enfrentaron por un cupo a la semifinal. La selección ‘charrúa’ buscaba entrar en esta fase del torneo luego de 40 años sin jugarla, mientras que los africanos querían ser los primeros de su continente en disputar unas semifinales del Mundial.

 

Luego de un partido emocionante, que terminó 1 - 1, en el tiempo extra parecía que Ghana iba a ser el ganador de este encuentro. En el minuto 120, Luis Suárez evitó el gol del conjunto africano, vistiéndose de arquero y sacando la pelota sobre la raya con la mano. Por supuesto, penal y expulsión para el atacante. El penal quedó en manos de Asamoah Gyan, goleador de Ghana, quien cambió su forma de patear y estrelló la pelota en el travesaño dándole vida a Uruguay.

 

El partido acabó en empate y todo se decidió en los penales. Tabárez dio la lista y Sebastián Abreu ocupaba el tercer lugar de los pateadores. Gracias a su confianza en estas instancias, el ‘Loco’ le pidió al ‘Maestro’ que lo dejara patear de último, petición a la que el técnico accedió.

 

Una vez en la mitad de la cancha, Abreu se hizo al lado de Jorge Fucile. Luego de que Diego Forlán cobrara el primer penal, el ‘Loco’ había visto que el arquero africano se jugaba antes hacia uno de los palos, pero él debía corroborar esta información. Le preguntó a su compañero que si el arquero se había jugado antes y Fucile respondió que ya lo sabía. En el segundo penal, que cobró Victorino, Abreu repitió el mismo comentario.

 

Cuando llegó el tercer penal, que convirtió Scotti,  Abreu dijo lo mismo una vez más. Fucile ya cansado de la misma pregunta, y sabiendo qué era lo que quería hacer Abreu cuando le tocara patear a él, le respondió: “Si ‘Loco’. Picá el penal y dejáme de romper las pelotas”.

 

La tanda llegó al último tiro y si Uruguay acertaba ya obtenía la clasificación. El ‘Loco’ tomó impulso y cuando llegó a la pelota, la acarició por debajo. El balón se elevó de manera suave y se metió por el centro del arco. Como ya lo había comprobado antes Sebastián, el arquero se jugó rápidamente a un palo por lo que la pelota entró en el arco de manera sencilla.

 

Abreu lo había hecho de nuevo, se había salido con la suya y con una jugada que para muchos es una irresponsabilidad. Hasta ese entonces, el delantero había cobrado 24 penales a lo ‘Panenka’ y solo había fallado 2. Varios de sus compañeros se tomaron la cabeza sin poder creer lo que su compañero hizo.

 

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