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El Mundial que se jugó sin final

mayo 30 de 2018

Eduardo Andrade - @Eduardoar05

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Mundial 1950 Maracanazo

Foto: Marca

 

Aunque el 'Maracanazo' es el partido que se ha considerado como insignia de la Copa Mundial de 1950, lo cierto es que no era una final directa como algunos creen. Acá les contamos la historia detrás del peculiar campeonato que se disputó en Brasil.

 

Por: Eduardo Andrade - @Eduardoar05

 

Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, la FIFA se preparaba para retomar la organización de los Mundiales, las cuales solo habían tenido tres ediciones hasta antes que estallara el conflicto. Europa estaba devastada e iniciaba su reconstrucción, por eso Sudamérica fue el continente escogido para albergar la competencia. Brasil y Argentina, en cabeza de sus máximos dirigentes políticos, lucharon por albergar el certamen y finalmente el país 'carioca' fue el elegido para recibir a las mejores selecciones del mundo.

 

Tanto Italia como Brasil, campeón vigente y país anfitrión respectivamente, tenían un lugar asegurado en la competencia. Por tal motivo, 14 puestos fueron disputados por selecciones sudamericanas, europeas y asiáticas para participar de la cita orbital. No obstante, una vez estuvieron los 16 clasificados, tres selecciones decidieron abandonar el torneo antes de que empezara: Turquía, Escocia e India.

 

Cuando India se negó a jugar un Mundial con calzado

 

Como los grupos habían sido sorteados dos años antes del Mundial, cuando se confirmaron las bajas de los tres seleccionados no hubo tiempo de cambiar el formato de la copa. De esa manera, los cuatro grupos que se habían sembrado quedaron tal y como estaban previstos dejando los espacios vacíos de los equipos ausentes. Los dos primeros grupos se mantuvieron con cuatro escuadras, mientras que en el grupo 3 compitieron tres equipos, y el grupo 4 solamente lo integraron dos selecciones.

 

Este campeonato tuvo la novedad de que el ganador de cada grupo accedería a la fase final, en donde en vez de disputarse llaves directas, se jugaría una liguilla entre los cuatro equipos y tras tres jornadas, se conocería al campeón. Brasil, España, Suecia y Uruguay, quien había ganado el grupo 4 al enfrentarse en un solo partido con Bolivia, fueron las selecciones que accedieron a esa etapa en donde se cruzarían todos contra todos.

 

La anfitriona Brasil arrasó en las dos primeras fechas con los conjuntos europeos: 7 - 1 venció a Suecia y 6 - 1 a España. Por su parte, el combinado 'charrúa' empató con los españoles y logró derrotar por la mínima diferencia a los suecos. La última jornada traería los enfrentamientos entre los equipos del mismo continente; mientras Suecia derrotaba a España 3 - 1, en Río de Janeiro, en el famoso Estadio Maracaná, se disputaba el partido decisivo entre Brasil y Uruguay.

 

A la selección local le bastaba con empatar para alzar la Copa del Mundo, pues tenía mejor puntaje en la tabla de posiciones. A los uruguayos solo les servía ganar. Hasta el minuto 79 la 'Canarinha' lograba su objetivo, pues con el 1 - 1 parcial se estaba consagrando. Sin embargo, llegaría el fatídico gol de Alcides Ghiggia para silenciar el Maracaná y darle el título a Uruguay, equipo que terminaría la fase final con un punto más que Brasil.

 

Para el siguiente campeonato del mundo en Suiza el sistema cambiaría por completo, si bien se mantendría el formato de grupos, esta vez no se realizaría ninguna liguilla final sino que los equipos harían un recorrido de llaves hasta encontrarse en la gran final. Así, la Copa Mundial de Brasil 1950, a pesar de encontrar en el 'Maracanazo' su partido ilustre y decisivo de la competición, fue la única Copa del Mundo en la historia que se jugó sin final.

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