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Edson Arantes do Nascimento, Pelé: El rey de los mundiales

abril 27 de 2018

Pablo Montoya - @pablomonpar

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Pele 1970

 

Brasil ha sido una de las cunas más grandes de futbolistas a nivel mundial; jugadores como Jairzinho, Carlos Alberto, Ronaldo, entre muchos otros son una muestra clara de esto. Sin embargo, hay uno que está por encima de todos estos, uno que es considerado como El Rey del fùtbol: Edson Arantes do Nascimento o Pelé, como se le conoce popularmente.

 

Por: Pablo Montoya - @pablomonpar

 

El crack brasileño inició desde muy pequeño en el fútbol, jugando para el Santos, equipo con el cual escribió gran parte de su historia como jugador. Su padre fue un gran influenciador, pues vivía el fútbol con mucha pasión y amor. En el año 1950, cuando se disputaba la Copa del Mundo de la FIFA, Pelé vio a su padre totalmente destrozado luego de que la canarinha perdiera en la final contra Uruguay. Hecho que marcó la vida del astro y lo llevaría a buscar ganar un mundial por su padre.

 

Suecia 1958: El inicio del rey

Pelé debutó con la selección de Brasil con tan solo 16 años, en un partido que enfrentaba a las dos grandes potencias del continente sudamericano; el partido entre Brasil y Argentina fue donde todo empezó. En ese partido El Rey marcó su primer gol con su combinado nacional y, un año más tarde, fue convocado para la copa de Suecia.

 

La historia de Pelé en los mundiales, además de estar llena de fútbol, victorias y goles, también está marcada por las frecuentes lesiones que mostró Pelé, debido al juego fuerte que mostraban sus rivales frente a él. En Suecia El Rey no jugaría los primeros dos partidos de la fase de grupos, por una lesión que aquejaba. Fue en el tercer partido cuando por fin se dio el debut del brasileño; ahí, Pelé dio una asistencia para su compañero Vavá, quien esa noche marcó los dos goles de la verdeamarela.

 

Una vez superada la fase de grupos, empezó el idilio de Pelé con los goles; primero marcó el único gol de su selección en el partido de cuartos de final vs Gales. En las semifinales, Brasil enfrentó a la Francia de Just Fontaine, quien en ese mundial marcó un total de 13 goles; pero ese día los goles los puso el crack de la selección canarinha, quien se despachó con su primer hat-trick en un mundial.

 

La final fue contra el equipo local, Suecia; Pelé volvió a mostrar todas sus condiciones, marcando dos de los cinco goles de su selección, el primero de ellos uno de los mejores goles de la historia de los mundiales; El Rey recibió un centro dentro del área, bajó el balón con el pecho y eludió con un sombrero a uno de los centrales suecos, para quedar mano a mano con el arquero y poner el 1-3 parcial a favor de Brasil. Con la victoria 2-5 de Brasil en la final, el equipo sudamericano ganaba su primer mundial en la historia, y Pelé hacía sonreír a su padre luego del Maracanazo.

 

Mucho tiempo después de este mundial, el histórico delantero francés, Just Fontaine, declaró que el día de la semifinal contra Brasil, cuando vio jugar a Pelé, supo que era el momento de colgar las botas.

 

Chile 1962: Inician los problemas físicos

Para este mundial, Pelé ya era considerado como el mejor jugador del mundo; sus grandes actuaciones con el Santos y la gran cantidad de goles que había hecho, lo ponían como la máxima figura de este mundial, y como la gran favorita a Brasil.

 

Antes de la cita mundialista Brasil se encontraba en una crisis económica bastante delicada; el presidente del país en ese entonces, Joao Goulart, dijo pocos meses antes del mundial que “no tenemos pan, arroz, ni otras cosas indispensables para vivir, pero nosotros tenemos a Pelé, Garrincha y Amarildo, y además nosotros tenemos la Copa del Mundo. Eso es principal”

 

Las declaraciones del presidente cayeron en una situación delicada del país; sin embargo, tenía razón, para los brasileños el fútbol es una de las cosas más importantes. Por esta razón, el lema que utilizó el equipo que viajó a Chile fue “no cambies nada que no haya ido bien”, y así fue; Brasil llevó a los mismo jugadores que habían obtenido el título en Suecia, pero además de esto, llevaron los mismo uniformes, se fueron en el mismo avión y con el mismo piloto.

 

El primer partido fue en contra de México y El Rey fue protagonista del partido que terminó con un resultado de 2-0 a favor de la Canarinha; Esa tarde Pelé puso la asistencia para el primer gol del Lobo Zagallo y marcó el 2-0 final. Sin embargo, luego de esta gran presentación, saldría lesionado en el partido contra Checoslovaquia. Brasil finalmente se llevó nuevamente el campeonato, pero el crack brasileño no disputó ningún otro partido.

 

Inglaterra 1966: El desespero del rey

Ser el número uno no es lo que todos piensan; en esta época las defensas confirmaron una vez que la única forma de parar al astro de la Canarinha era con pierna fuerte, no dejarlo pensar y muchos menos jugar. El objetivo principal de las defensas rivales era sacar a Pelé de los partidos, bien sea psicológica o físicamente.

 

En el primer partido de la fase de grupos, Pelé anotó uno de los dos goles con los que Brasil venció 2-0 a Bulgaria y se convirtió en el único jugador en la historia de los mundiales en marcar en tres citas diferentes. A pesar de esta primera victoria, la canarinha perdió por el mismo marcador de 3-1 frente a Hungría y Portugal.

 

En ese último partido contra la selección lusa, Pelé tuvo que abandonar el campo de juego debido a la violencia con la que estaban jugando los jugadores portugueses. No fue el mejor mundial para El Rey, y eso quedó retratado en sus declaraciones luego de la eliminación, donde aseguró que no quería volver a jugar la Copa del Mundo. Estas declaraciones dejaron a todo Brasil en shock, sin embargo, lo que ellos no sabían era que lo mejor de Pelé aún no había llegado.

 

México 1970: La consagración final

Luego del fracaso en Inglaterra la canarinha vivía tiempos difíciles; luego de las declaraciones de Pelé, donde afirmaba que Inglaterra había sido su último mundial, Brasil se quedaba sin su máxima figura. Sin embargo, para las eliminatorias del mundial de México, El Rey volvió para jugar en el equipo de Joao Saldanha, reconocido periodista brasileño.

 

El equipo de Saldanha arrasó en el grupo 2 de las eliminatorias de CONMEBOL clasificándose de manera invicta. Sin embargo, Brasil vivía una dictadura militar en estos años y el presidente quería ver jugar a un jugador en especial en la canarinha, a lo que Saldanha respondió que le parecía muy bien, pero que él no le decía cuáles tenían que ser sus ministros. Esto y la renuncia por parte del asistente técnico de Joao, desencadenaron en la salida del DT.

 

Para el mundial el Lobo Zagallo fue el encargado de tomar la dirección de Brasil. En las eliminatoria Brasil había jugado con un 4-2-4, formación a Zagallo no le parecía por la calidad de jugadores que tenía en el medio. Finalmente el DT cambió totalmente el esquema, formando el equipo de los cinco “10” (Tostao, Jairzinho, Rivelino, Gerson y El Rey Pelé).

 

Desde el principio del campeonato el equipo jugaba a lo orden de estos cinco jugadores; Checoslovaquia fue la primera víctima de la canarinha, la cual saldría victoriosa por unmarcador de 4-1 y un gol de Pelé. Después vino Inglaterra donde Gordon Banks le realizó a El Rey la que se conoce como la mejor atajada de la historia; luego de un gran centro de Carlos Alberto, el crack de Brasil cabeceó la pelota como dice el manual, fuerte y al piso; la pelota pegó pocos centímetros del arquero inglés, quien con una gran reacción logró enviar la pelota al tiro de esquina. La verde amarela terminó ganando este partido 1-0. El último partido fue frente a Rumanía, donde el equipo de Zagallo ganaría 3-2 con un doblete de Pelé.

 

En los cuartos de final vs Perú y la semifinal vs Uruguay, El Rey se vistió de asistidor y dejó los goles para sus compañeros. Contra la Selección Inca, Pelé puso una de las asistencias para que su selección ganara 4-2. En el partido de las semifinales, logró dar otra asistencia; sin embargo, este partido siempre será recordado por “el mejor no gol de la historia”.

 

Pelé recibió un pase filtrado de Tostao desde la mitad de la cancha que lo dejaba mano a mano con el arquero uruguayo Mazurkiewicz quien salió a achicar de gran manera; sin embargo El Rey dejó pasar el balón entre sus piernas, tirándole una especie de ocho al arquero sin tocar el balón. Pelé rodeó al uruguayo y alcanzó el balón más adelante y con el arco vacío remató a portería. Por desgracia para la historia del mundo del fútbol, el balón salió apenas desviado y se marchó por la raya final del campo.

 

En la final, dos históricos se dieron cita en el mítico Estadio Azteca; Brasil e Italia se jugaban no solo el título mundial, sino quién se quedaría para siempre con el trofeo Jules Rimet por ser tricampeón del mundo.

 

Esa tarde Brasil jugó uno de los mejores partidos que se han visto en la historia. De la mano de Pelé, quien marcó el primer gol y puso dos asistencias más, la canarinha venció 4-1 a la selección europea. Los goles de Brasil fueron marcados por Pelé, Gerson, Jairzinho y Carlos Alberto, mientras que por Italia el gol de la honra estuvo a cargo de Boninsegna.

 

Tiempo después el central italiano Tarcisio Burgnich confesó que antes de saltar al campo del Azteca se miró en un espejo y se dijo a él mismo que Pelé era de carne y hueso como todo el mundo, pero que claramente después del partido sabía que se había equivocado.

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