El Cinco Cero

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El peso de la camiseta

febrero 18 de 2018

Alejandro Munévar - @alejomunevar

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Columna

 

La situación en Santa Fe no es fácil, aquellos que en determinado momento acusaron de mentirosos y mal intencionados a los que advertíamos de la situación real del cuadro cardenal en cuanto a lo económico,  hoy hablan de crisis y eso que no han pasado ni seis meses de las primeras advertencias.

 

Por: Alejandro Munévar - @alejomunevar

 

Claro que hay crisis, no sólo en la dirigencia, en lo deportivo también, el peso de la camiseta le esta ganando a muchos y ni el técnico ni el presidente han querido abrir los ojos. Aunque en Copa Libertadores, al menos de momento va por buen camino, la historia es distinta en la Liga no saben lo que es una victoria, sí, apenas van dos fechas, pero hay que ser claros, a Santa Fe le faltan alternativas si quiere afrontar un semestre largo.

 

No hubo más de dos contrataciones, en cambio salieron muchos, inclusive el máximo ídolo del equipo, Omar Sebastián Pérez y que falta que hace el 10, son realmente pocos los que ahora sienten y saben del peso de la camiseta que llevan puesta. Se ha perdido la mística de lo que era Santa Fe, no se ve la garra y el corazón, ojo que no es en todos, pero por unos cuantos pagan todos, al fin y al cabo son un equipo y como tal deben responder. 

 

Los defensas de Santa Fe necesitan una inyección de confianza, pareciera que no se hablarán entre semana, porque en los partidos siempre es la misma historia, rebote del arquero gol del contrario, no soy de los que crítica cuando se va mal, pero es evidente que debe haber un revulsivo ahora, o se va a sufrir toda la temporada con la defensa, Tesillo no puede solo.

 

En el mediocampo no hay quien arme, Gordillo se cansa de recuperar pelotas y entregarlas a Perlaza que de vez en cuando se enchufa o a Roa que si bien incursiona en el campo rival se pierde por la banda derecha. Con Roa y Gordillo voy a una guerra con una cuchara de palo y la gano, pero se necesita alguien que aproveche lo que ellos hacen y genere opciones para tres delanteros que de seguro el día que les llegue el balón se van a cansar de hacer goles, que falta que hace el 10.

 

Pero el problema va más allá de lo técnico, el problema es mental, los jugadores no se han dado cuenta que representan a un grande, no a un equipo pequeño, con el respeto que se merecen estos, pero Santa Fe es grande, es campeón internacional, el equipo de Pandolfi, Basilico, Ernesto Díaz, el Maestrico Cañón, El Tren Valencia, Preciado, Julio, Seijas, Vargas y Pérez. 

 

Acá las puteadas de la grada duelen más que una patada de un rival, los aplausos valen más que el salario que devengan al final del mes, son Santa Fe, Independiente Santa Fe de Bogotá, el primer campeón de Colombia, el equipo del pueblo, acá un taco o una gambeta se aprecian, pero se valora más correr todo el partido, dejarse la piel en el campo y la vida en cada balón.

 

En Santa Fe a diferencia de otros equipos con dos pases buenos, una gambeta y un amague por la banda no van a corear el nombre de un jugador, el ídolo tiene que trabajar, echarse el equipo al hombro, remontar series, correr todo el tiempo, pelear todos los balones, sentir la camiseta, aprender a respetar el escudo, pocos son los ídolos por eso algo anda mal cuando la dirigencia saca por la puerta de atrás al único jugador que podía enseñarle a los demás lo que significa Santa Fe.

 

Sólo Omar Pérez era capaz de levantar a sus compañeros tras perder una final con el rival de patio, era él quien estaba designado a comandar un equipo limitado hacía la victoria, pero no prefirieron sacarlo, hoy en día Patriotas lo disfruta, a Nacional le hicieron 3 y no voy a decir que todos bajo la batuta del 10, pero mentiría si negara que tuvo injerencia.

 

Pedirle a Omar que vuelva es imposible, pero hay esperanzas es ahora o nunca que los “Capos” del equipo tienen que salir y dar la cara, ante el pueblo, ante su gente, tienen que empoderarse de la camiseta y del escudo que llevan del lado del corazón,  tienen que dejarse la vida en el campo, demostrar que no les pesa la camiseta, sentir la grandeza de lo que significa estar en Santa Fe, de lo contrario el peso de la camiseta les habrá ganado.

 

A Pastrana pareciera que se le olvido que todavía es presidente de Santa Fe, su campaña por llegar a la Federación le ha quitado tiempo y por consiguiente atención a lo verdaderamente primordial, ya que consiguió su cometido, debe dar un paso al costado y entregar la batuta a un hombre que sienta el escudo, que haya vivido la historia de Santa Fe, los buenos y los malos tiempos, alguien preparado y ojala que sea hincha de Santa Fe, porque solamente un hincha puede sentir el peso de la camiseta albiroja.

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